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Windows 10 ha muerto: cómo no tirar un ordenador que funciona

Microsoft terminó el soporte de Windows 10 en octubre de 2025. Antes de comprar un PC nuevo, hay tres salidas que alargan años la vida del que ya tienes.

· 2 min de lectura

Desde el 14 de octubre de 2025, Windows 10 no recibe actualizaciones de seguridad. Cientos de millones de ordenadores perfectamente funcionales quedaron señalados como “obsoletos” de un día para otro — muchos de ellos incompatibles con Windows 11 por requisitos artificiales como el chip TPM 2.0.

La respuesta por defecto —comprar otro portátil— es la peor optimización posible: pagas 600 € por resolver un problema de software. Opciones reales, de menor a mayor esfuerzo:

1. Actualizaciones extendidas (ESU)

Microsoft ofrece un año extra de parches de seguridad para particulares. Se activa desde Configuración → Windows Update, y es gratuito si sincronizas la copia de seguridad con una cuenta de Microsoft. Es una prórroga, no una solución: gana tiempo hasta octubre de 2026.

2. Windows 11, aunque “no puedas”

Si tu equipo no pasa el corte oficial, comprueba primero si es solo cuestión de activar TPM/Secure Boot en la BIOS — en muchos equipos de 2016 en adelante viene desactivado de fábrica. Con eso, la actualización oficial funciona.

3. Linux: la salida seria

Para un uso de navegador, ofimática y correo —el 90 % de los usos domésticos— una distribución moderna tipo Linux Mint convierte un portátil de 2015 en una máquina fluida y con soporte durante años. La barrera real ya no es técnica: la instalación guiada tarda media hora.

Los números

Portátil nuevo equivalente: 500–700 €. Un SSD y 8 GB de RAM extra para el viejo, si aún no los tiene: 50–80 €. Linux: 0 €. Para la mayoría de usos domésticos, la diferencia de experiencia entre ambas opciones es mínima; la diferencia de coste, del 90 %.

La lectura de Optimizzate

El fin de soporte de Windows 10 es una decisión comercial disfrazada de límite técnico. La optimización aquí no es elegir el mejor portátil nuevo: es darse cuenta de que probablemente no necesitas ninguno.

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